domingo, enero 22, 2006

Evo Morales


Ayer sábado estuve viendo con muchísimo detenimiento en la televisión el tronamiento de Evo Morales, el cual me pareció de lo más emotivo.
Ataviado con una típica vestimenta indígena aymara, un poncho rojo y con el Jacha Mallku, realizó un discurso del tipo Fidel Castro, que emocionó a sus más fieles y allegados que se habían concentrado en Tiwanaku, capital de la nación Aymara en Bolivia, desafiando al frío boliviano y a más de tres mil metros de altura. Cerca de cuatro mil seguidores directos, se calculaba que escuchaban a su ídolo indígena que mañana domingo sería investido como presidente de Bolivia.
Hizo referencia al movimiento socialista e indígena, criticando al colonialismo y a sus adversarios más directos.
Una vez terminado el discurso, fue recibiendo uno a uno a los distintos representantes y sacerdotes nativos indígenas, desde los Mapuches de Argentina y Chile, de los cuales tengo un bonito recuerdo de cuando estuve por esas tierras, hasta los Toltecas de la Guatemala de Rigoberta Menchú, premio Nóbel de la paz, que no pudo estar, pero sí su hermana que como representante le comunicó que en febrero tenía previsto viajar a Bolivia y entrevistarse con él.
Otro acontecimiento muy emotivo fue cuando una apache le entregó una pluma de águila como símbolo de la unión de los pueblos indígenas de América, del Cóndor y del Águila.
Hoy domingo ya se habrá convertido en el primer presidente indígena de Bolivia desde hacía ciento ochenta años.
Vuelvo a repetir que estuve muy a gusto viendo la investidura, y que por desgracia y en algunos periódicos he podido leer que ya tiene algunos detractores directos, debido a su unión al eje Chávez, Fidel.
En fin todo se verá y observaremos las diferentes posturas de los dirigentes políticos de Ibero América, como encauzan esta victoria, de un sindicalista, socialista y representante de la cultura y de la producción de la cocaína de Suramérica.
Planta que representa más del cincuenta por cierto del precio interior bruto del País, el otro tanto por cierto, es en gas y la minería.
Con esto no quiero decir que este a favor de la explotación de la cocaína y de sus derivados. Si no que por gracia y por desgracia esta planta hace un bien extraordinario a unos, pero sin embargo hace muy mal a otros.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Veremos la progresión de Bolivia y la comentaremos.
El discurso de investidura y sus recordatorios para echar a llorar. Dime con quien andas y te diré quien eres.
Es mi percepcion. Por el pueblo boliviano, Dios quiera que sea lo contrario a lo que parece.